martes, 10 de mayo de 2011

CARTA ABIERTA AL SEÑOR

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

DON SEBASTIÁN PIÑERA

Señor Presidente:

Con el respeto que me merece su persona y su investidura, me permito en mi calidad de ciudadano libre de compromisos políticos, empresariales e institucionales, plantearle algunas preguntas y un comentario en relación al megaproyecto Hidroaysén, próximo a ser votado en cuanto a su factibilidad.

Preguntas:

¿Está usted dispuesto a cargar en su consciencia el que bajo su presidencia se haya aprobado el más brutal Megaproyecto de la historia de Chile, en cuanto a sus devastadores impactos ambientales, sociales y culturales?

¿Imagina usted el infierno de impacto social y cultural que significará para los asentamientos humanos de la región vivir diez o doce años rodeados de megamaquinarias y de miles de trabajadores no locales destruyendo y devastando su entorno, su cotidianeidad, sus costumbres y su tranquilidad familiar? ¿Está usted dispuesto a cargar eso en su consciencia?

¿Piensa usted que una línea de transmisión de 2.300 kilómetros con torres de 70 metros de altura (equivalentes a edificios de 20 a 25 pisos) cada 400 metros, que, según análisis preliminares basados en peticiones mineras realizadas por y para los interesados, fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación, 16 humedales y 32 áreas protegidas privadas, es algo liviano como para cargas en su conciencia?

¿Ha pensado usted que una franja de 2.300 kilómetros de largo por 100 metros de ancho para instalar las torres, significan 23.000 hectáreas de total deforestación? Cuatro veces más que las presuntas hectáreas que serán inundadas por las represas ¿En adición a lo anterior, ha reflexionado usted sobre la descomunal destrucción de naturaleza que significará trasladar, desde unos pocos puertos, 5.750 torres de esa magnitud a su lugar de emplazamiento? ¿Vale la pena eso en la consciencia?

De concretarse la construcción de dicha línea, Chile podrá sentirse “orgulloso” de haber generado la cicatriz más grande del planeta. ¿Cabría tal “orgullo” en su conciencia?

Es un hecho que, a pesar de la desinformación, la publicidad maliciosa, las presiones y las tácticas de seducción locales a través de regalitos realizadas por la empresa, una clara mayoría ciudadana se manifiesta contraria al proyecto. ¿Siendo nuestro país una presunta democracia, cabe en su conciencia que esa ciudadanía que hizo posible que usted fuera Presidente, no sea respetada?

Muchos sabemos, y desde luego usted también sabe, los múltiples vicios que se han cometido en el Estudio de Impacto Ambiental. No sólo el haber despreciado e ignorado totalmente la participación y las observaciones ciudadanas que la ley garantiza. Ha habido mentiras, descalificaciones y adulteraciones de todo tipo, que resultan inaceptables para una ciudadanía responsable y preocupada por un futuro digno para el país. El resultado final, de aprobarse el proyecto, sería el de constatar una vez más, que vivimos en un país que practica toda clase de rituales democráticos falsificados y enmascarados, de tal manera que el poder y el dinero acaben siempre siendo los vencedores. ¿Estría usted dispuesto a corroborar esta verdad con su conciencia?

El hecho de que la construcción de las represas se presente como un proyecto distinto y separado del de la línea de transmisión es no sólo una bofetada al sentido común, sino una grave ofensa a la inteligencia ciudadana. La más elemental honestidad y transparencia institucionales (de que tanto se habla como propósito del gobierno) obligaría a evaluar lo que realmente corresponde; es decir un solo proyecto que incluye represas y línea de transmisión. El hecho que no se haga como corresponde es obvio. El rechazo del proyecto sería casi seguro. ¿Está usted dispuesto a legitimar este tipo de truco en su consciencia?

Comentario.

Permítame aclararle, señor Presidente, que no soy un “terrorista ambientalista” ni un fundamentalista fanático. Tengo un prestigio internacional bien ganado y consolidado como intelectual que ha trabajado en el diseño de alternativas económicas y de desarrollo que eviten los desastres locales y globales que estamos experimentado tan duramente en las últimas décadas. Para mi, respeto a todas las formas de vida, amor a la Naturaleza, belleza, felicidad, dignidad, bienestar y calidad de vida, son componentes que no pueden ni deben estar marginados del concepto de desarrollo. Es más, sostengo con toda mi fuerza que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar sobre la reverencia por vida; de todas las manifestaciones de la vida. ¿Cuántos de estos principios respeta el monstruo de Hidroaysén?

Usted ha manifestado en múltiples oportunidades que Chile está próximo a ser un país desarrollado. ¿Cómo entiende usted el desarrollo? ¿Se trata de alcanzar un determinado PIB per capita? En mi opinión se trata de cumplir con las condiciones que acabo de enumerar. Y para cumplirlas nos falta mucho, muchísimo señor Presidente. Desde luego que favorecer proyectos como Hidroaysén, que prioritariamente contribuyen al enriquecimiento de corporaciones trasnacionales que no le deben ninguna lealtad a Chile, nos aleja aún más del verdadero desarrollo que necesitamos.

Aún cuando no existe entre usted y yo una amistad profunda, hemos mantenido cordiales relaciones personales desde hace muchos años. He apreciado su inteligencia y sus capacidades. Del mismo modo me fui formando la impresión de que usted era uno de los pocos políticos sensibles al medioambiente y amante de la naturaleza. A pesar de que no voté por usted, me sentí contento de que tendríamos un Presidente capaz de concebir un desarrollo armónico entre economía y Naturaleza. Me apenaría mucho, no sólo por mí, sino por usted, el poder haberme equivocado.

Hago votos, señor Presidente porque inicie usted un diálogo profundo con su conciencia. Quienes realmente amamos la notable belleza de nuestro país sinceramente lo esperamos.

Saluda a usted cordial y respetuosamente,

Prof. Dr. h. c. Manfred Max-Neef

Ex Rector

Director Instituto de Economía

Universidad Austral de Chile

Carta abierta al Presidente de la República de Chile.

Excelentísimo señor
Don Sebastián Piñera.
Presidente de la República de Chile
Palacio de La Moneda
Santiago de Chile.

Ciudadano Presidente: soy un escritor nacido en Chile y un profundo conocedor de La Patagonia y la Tierra del Fuego. En muchos de mis libros traducidos a un gran número de idiomas está presente la vida, gentes y sueños de esa región austral que amo y defiendo con el mismo sano y pacífico tesón que sus habitantes.

Hace muy pocos años desde las mismas oficinas en las hoy usted ejerce la función de gobierno, y desde la elegante frialdad de algunos bancos, se intentó perpetrar un crimen medioambiental contra la Patagonia, específicamente contra la región de Aysén. Una empresa llamada Noranda, con domicilio postal en Canadá y domicilio fiscal en el paraíso tributario de las Islas Caimán, valiéndose de la odiosa Ley de Aguas chilena, una de las más liberales del planeta, pretendía bloquear, detener su curso, matar, tres ríos que desembocan en el Gran Fiordo de Aysén, para construir tres centrales hidroeléctricas que darían energía a una fábrica de aluminio, una de las industrias más contaminantes, y a un puerto destinado a recibir la bauxita y otros minerales. La oposición de los habitantes de Aysén fue muy decidida. Desde la seriedad de un proyecto económico, social y cultural alternativo llamado “Aysén Proyecto de Vida”, los aproximadamente cuarenta mil habitantes de Puerto Aysén, Puerto Chacabuco, Coyhaique y otros poblados que con ese crimen de “emprendedores” verían seriamente afectada su vida, su cultura y sus esperanzas, su presente y su futuro, fueron injustamente ofendidos por el Ministro de Economía de entonces, don Sergio Rodríguez Grossi, quien aseguró que, en términos macroeconómicos cuarenta mil seres humanos eran “nadie”.

Pero a esos “nadie” se unieron otros “nadie” en todo el mundo, porque la preocupación medioambiental, ecológica y en aras de una economía sustentable es parte del imaginario de futuro que mueve a millones de mujeres y hombres que quieren ser ciudadanos antes que consumidores. Esos “nadie” pidieron algo muy simple y legítimo: un estudio de impacto ambiental realizado por un organismo científico independiente, no por la misma empresa impulsora del proyecto o por un gobierno directamente implicado y partícipe de los intereses empresariales. Y esos “nadie”, que fueron groseramente calificados como eco-terroristas, consiguieron detener, al menos temporalmente, uno de los mayores atentados criminales contra la Patagonia. Yo fui uno de esos “nadie”, ciudadano Presidente, hice un documental llamado Corazón Verde, el film fue premiado en el festival de Cine de Venecia, y sirvió para que esos cuarenta mil y tantos “Nadie” se sintieran acompañados por los cientos de miles de otros “Nadie” que defienden La Patagonia, el pristino mundo austral que es patrimonio de toda la humanidad. Soy uno de los tantos que paralizaron “una inversión de siete mil millones de dólares”, y como los ríos que intentaron matar siguen desembocando en el Gran Fiordo de Aysén, asumo esa culpa con orgullo.

Ahora, ciudadano Presidente, nos enfrentamos a una nueva desproporción, a un nuevo intento de terminar con la vida de una de las últimas regiones no contaminadas del planeta, y por eso mismo de un valor incalculable. El valor de la Patagonia, de su naturaleza vital, de sus gentes, de sus sueños y esperanzas, no puede ser decidido ni calculado, ni en sus oficinas presidenciales, ni en la bolsa de valores, y mucho menos en la mesa innoble del consejo de accionistas de la empresas energéticas que pretenden la aprobación del mega proyecto llamado Hidroaysén.

Usted, ciudadano Presidente, declaró monumento nacional al caballo chileno, y con razón. Cuando lo hizo, muchos respiramos satisfechos pues su declaración salvó al soberbio caballo chileno de cualquier experimentación genética. ¿No cree usted, ciudadano Presidente, que una línea de territorio nacional de dos mil trescientos kilómetros de largo por cien metros de ancho, también merece el mismo trato digno que otorgó al caballo chileno? ¿Es usted capaz de imaginar una extensión de veintitrés mil hectáreas? Es difícil convertir los números en imagen. Lo invito a imaginar veintitrés mil estadios de futbol, uno junto al otro. E imagínelos llenos de árboles, de bosques, no de burdas plantaciones de pino o eucaliptos, sino del noble bosque nativo chileno, de la maravillosa diversidad forestal, de la fauna que habita en esos bosques, y de las gentes, de los chilenos y chilenas que conocen esos bosques y los aman. Hidroaysén, ciudadano Presidente, significa la completa deforestación, la aniquilación, el exterminio de veintitrés mil hectáreas de bosque chileno.

Yo sí puedo imaginar esa extensión, porque conozco la Patagonia, porque amo el mundo austral, a sus gentes, a sus sueños y esperanzas, y por eso me opongo a la realización de ese crimen de lesa ecología y lesa humanidad que se llama Hidroaysén.

Hace muy pocos días, ciudadano Presidente, usted declaró que Adán y Eva fueron los primeros “emprendedores”, porque se atrevieron a comer del fruto prohibido. Al margen de las apreciaciones que tenga la iglesia católica o los productores de manzanas tras su afirmación, me permito recordarle que la Patagonia no es una manzana, sino un territorio cuyo mayor valor reside en su pureza ambiental, y habitado por ciudadanas y ciudadanos de la República de Chile que, por esa misma condición tienen derecho a manifestar su aprobación o desacuerdo con el proyecto Hidroaysén. Pero ocurre que los “emprendedores” e instigadores del macrocrimen ambiental han ignorado la opinión ciudadana.

El estudio de Impacto Ambiental para Hydroaysén ha ignorado las opiniones ciudadanas, no ha existido la participación libre de presiones y democrática que la legalidad garantiza. Es un informe viciado, y eso lo sabe usted, ciudadano Presidente, y si no es así, consulte a sus ministros. Hasta las 13.30 horas del día 26 de abril el Informe de Impacto Ambiental estaba rotulado como “inconforme”, pero a las 2 de la tarde de ese mismo día y sin que intervinieran más que funcionarios de la Oficina del Departamento de Desarrollo Urbano y un señor llamado Nicolás Terrazas, a su vez funcionario del Ministerio de Vivienda, la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental paso de “inconforme” a “ conforme”.

“Poderoso Caballero es Don Dinero” escribió el gran Francisco de Quevedo y Villegas, pues se da la casualidad que otro miembro de la familia Terrazas, a saber don Pablo, hermano de Nicolás, es propietario de varios terrenos que resultarían inundados si se lleva a cabo el proyecto Hidroaysén, asegurándole una más que jugosa indemnización.

Tan sólo este hecho, este detalle, ciudadano Presidente, vicia por conflicto de intereses (eufemismo para esconder la palabra corrupción) todas las consideraciones acerca del Estudio de Impacto Ambiental y, desde la más estricta legalidad, aconseja paralizar la aprobación del proyecto Hidroaysén.

Sin embargo, usted que ocupa el más alto cargo en la República de Chile, más allá de las triquiñuelas ideadas por subalternos a los que debe despedir de manera fulminante, debe considerar que se está enfrentando a la historia, que siempre juzga, aunque tarde, mas juzga de manera clara y contundente.

En un futuro próximo un busto suyo ocupará un lugar en la galería de los adustos ex presidentes chilenos, y cuando en encargado de limpieza la sacuda el polvo con un plumero, de usted depende que ese hombre diga con admiración: estoy quitándole el polvo al busto de un ex presidente que salvó de la destrucción a la Patagonia, o que simplemente pase de largo y se niegue a desempolvar la imagen del destructor de una de las regiones más bellas y puras del planeta. De Usted depende, ciudadano Presidente.

Con mi más alta consideración
Luis Sepúlveda
Escritor
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulon, Francia
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Urbino, Italia
Caballero de las Artes y Las Letras de la República Francesa
Gijón,10 de mayo de 2011


martes, 1 de febrero de 2011

viernes, 15 de octubre de 2010

El provocador discurso de Nibaldo Mosciatti al recibir el Premio Embotelladora Andina 2010
15 de Octubre de 2010 Imprimir
Con cada palabra que leía Nibaldo Mosciatti, el rostro de la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Ena von Baer, se descomponía cada vez más. Lo mismo le pasó a Juan Claro, presidente del directorio de Embotelladora Andina que la acompañaba en la testera, y a los militares, empresarios y autoridades invitados. Era la 31ª versión de una ceremonia formal y protocolar, la entrega del Premio de Periodismo Embotelladora Andina 2010, donde el periodista de Radio Bío Bío era el invitado de honor, el galardonado por su trayectoria. Pero el protocolo se esfumó apenas comenzó su discurso. Desde un comienzo, Mosciatti disparó contra la Universidad Católica, la Iglesia, la dictadura, los militares y los periodistas al servicio de las relaciones públicas y el poder. A éstos últimos los retrató desde “un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida”. El calibre de sus palabras provocó que la ministra Von Baer, quien habló a continuación, se saliera de libreto para replicarlo. Lea aquí el discurso completo de Nibaldo Mosciatti.
***
Como el orden de los factores SÍ altera el producto, este discurso comienza así: ¡Familia!, Constanza y retoños, amigas y amigos, queridos auditores, añorados lectores, circunstanciales televidentes, jurado del premio, embotelladora del premio (siempre hay que ser bien educado), autoridades varias y vagas; autoridades en la vaguedad. O sea, en la distancia. Amablemente.
Este texto consta de tres partes. A saber: agradecimientos, reflexiones sobre el oficio y, finalmente, piloto para un espacio de radio de trasnoche. Vamos, pues…
1.- Agradecimientos:
Quiero agradecer a mis maestros. A los que, primero, me enseñaron. Quiero agradecer a mis padres. El rigor de la Loli y la fantasía de Pocho. La perseverancia y pasión de ambos. El aprendizaje de ver pasar el río, de plantar algunos árboles. El vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales.
En este oficio de periodista quisiera haber heredado una pizca del talento, la sensibilidad y la rebeldía de mi padre. Sin esas cualidades, el periodismo se convierte en otra cosa: en una simple reproducción de discursos, en un engranaje más de las máquinas de los poderes y los poderosos, en esa cosa amorfa, triste, gelatinosa, y, a veces, ruin y malvada, que son las relaciones públicas o todo tipo de comunicación que está al servicio de unos pocos en detrimento de la mayoría anónima.
Quiero agradecer, andando ya el camino, a algunos profesores. De mi colegio: Lamiral, Varela, Tolosa, Fierro, Boutigieg, Pilon, Biancard. La añoranza de ese espacio de libertad cuando la libertad escaseaba.
Y de la Universidad… allí, en verdad, gracias a pocos. Es más, si hablo largo terminaría a los garabatos y repudiando a muchos de esa Universidad Católica, la UC de aquella época, puta prístina de la dictadura, con sus sapos, sus silencios cómplices, sus injusticias mofletudamente bendecidas, bendecidas por sus monseñores y sus autoridades venenosas que no se arrugaban en tolerar, avalar y alentar la brutalidad para preservar el orden, que era un orden chiquitito, orden sólo de ellos.
Doble mérito entonces para mis profesores de la Universidad a los que agradezco: Juan Domingo Marinello, Cacho Ortiz, Gustavo Martínez y los Óscares: Saavedra y el RIP González, lo que no es maldad, porque todos nos vamos a morir. Así es que RIP nomás.
Y, en el oficio, más gracias. Gracias a algunos que me apuntalaron, mostrándome matices de dignidad: Salvador Schwartzmann, Jaime Moreno Laval, Mario Gómez López, Gabriela Tesmer.
Los otros, los amigos que me enseñaron y que, por sobre todo, quiero: Andrés Braithwaite, el mejor editor de prensa escrita que haya conocido nunca; Pancho Mouat; los laberintos del pensamiento de Ajens; Pablo Azócar y el filo de su pluma; Rafael Otano y su erudición que te obliga a ubicarte donde siempre debe ubicarse un periodista, que es en la ignorancia; y Patricio Bañados, que me ha mostrado el valor de las convicciones y la decencia que debería imperar en este medio. Pero ustedes lo saben: NO impera.
En cuanto al premio mismo, gracias al premio, que permite esta convocatoria. Así veo a gente que quiero. Premio gracioso y gaseoso. Tan gracioso que creí que era pitanza. Premio de fantasía y bebestible, para mí, que me ufano de haberme criado bebiendo agua de un pozo alimentado por una napa subterránea que desciende al río Bío Bío desde la cordillera de Nahuelbuta. Agua pura.
Gracias, entonces, al jurado que me eligió. Gracias sinceras porque, por lo demás, no he postulado a premio alguno, lo que me indica que mi nombre les salió del corazón. O de la razón, lo que no sé si es mejor o peor, todavía.
Y gracias a la empresa que da el premio. Premiar periodistas es labor samaritana. Mejor que el Hogar de Cristo o la Teletón, en la medida en que no se convoque, paradójicamente, a la prensa.
Sugiero a la embotelladora que también se incluya, en galardones paralelos, a zapateros remendones, desmontadores de neumáticos en vulcanizaciones, panaderos, imprenteros, empastadores de libros, ebanistas y expertos en injertos de árboles frutales, para que se consolide la idea de que lo que se premia es el ejercicio de un oficio, el día a día de las letras, y no la ruma de certificados, con sus timbres y estampillas, ni la galería de cargos, ni, menos todavía, la trenza de contactos, pitutos, militancias, genuflexiones (para no usar imágenes obscenas) favores y deudas. Así debiera ser.
En suma, muchas gracias. Gracias por mí, pero también gracias por La Radio. Este premio es, en gran parte, mayoritaria parte -seamos sinceros-, un premio a Radio Bío Bío. Un premio a un proyecto que nació en 1958, en Lota, con radio El Carbón. Un proyecto que mi padre no sólo ideó, parió, construyó, afianzó y encauzó, sino que es un proyecto que sigue siendo fiel –y esperamos no tropezar nunca en ello– a lo que mi padre quiso. Eso es lo que más se merece un premio: la idea de un medio de comunicación al servicio de la gente, sin cálculos, sin ideas de trampolín para lanzarse a otra piscina. Señoras y señoras, muchas gracias.
2.- Reflexiones sobre el oficio:
Lo primero es que trataré de evitar, probablemente, sin éxito, el peligro de todo discurso, que es terminar pontificando. Imagínense: yo de pontífice. Pondría mis condiciones eso sí: fin al celibato y, por supuesto, me negaría a usar esas polleras que usan los pontífices. Báculo sí usaría: más de alguno con que me cruzo merece un garrotazo, y los báculos papales y obispales, a veces pesados con tanto oro, deben ser buenísimos para tal efecto.
Bien, no nos desviemos, aunque el tema provoque curiosidad malsana.
Entonces: evitar pontificar. Porque el periodismo debiera estar lo más lejos posible de los pontífices: los de las religiones, la política, los negocios, la banca, el capital, la revolución, la involución, las dietas, las verdades reveladas, las ideologías, la numerología y tantos etcéteras. O sea, lejos de las certezas. El periodismo sólo se sostiene en su falta de certidumbres, en la duda permanente, en el escepticismo, en la incredulidad.
Vivir poniendo en duda todo puede, es cierto, generar angustia. Pero si no se busca el poder, la certeza mayor que te da el poder y, por consiguiente, la posibilidad del abuso –porque eso es el poder: la posibilidad de abusar–; si no se busca esa certeza, se puede vivir de lo más bien.
¿Cómo vivir en el ejercicio de la duda? Aventuro una respuesta: haciéndolo desde la sensibilidad. Sensibilidad para entender al otro. Hacer el ejercicio de despojarse de lo propio –las ideas, los odios, las fijaciones– para intentar reconocer, conocer, entender lo ajeno.
Hay, al menos, dos periodismos. Voy a dejar fuera a esa manga de serviles que, por opción (libero de culpa a los que no tuvieron alternativa), fueron útiles plumíferos de la dictadura. Siempre he sostenido que en dictadura, hacer periodismo es hacer oposición. Si yo pretendiera hacer periodismo en China, hoy, sería agente opositor (y qué bueno que el Premio Nobel de la Paz se haya otorgado a un disidente chino).
Bueno, dejando de lado esto, repito que hay, al menos, dos periodismos: Uno, el que le habla a la gente, porque piensa en la gente y siente que está al servicio de ella. Otro, el periodismo que le habla a los poderes, porque vive en ese rincón restringido y cálido –pero nunca gratis– que los poderes guardan a ese periodismo. Es un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida. Sabe mal, pero alimenta. Y, en general, engorda.
Lo que entiendo por periodismo es lo primero: el periodismo es un ejercicio de antipoder. Repartir, difundir, democratizar la información que, si es tenida en reserva por unos pocos, constituye poder. ¿No les suena acaso la figura de “uso de información privilegiada”?
Mi convicción, entonces: lejos de los poderes, que el poder corrompe. Y a más poder o más dinero, más corrupción.
De lo mucho que le debo a mis lecturas –en rigor no he hecho más que repetir cosas que he considerado inteligentes y por otros dichas–, le debo a Albert Camus la mejor definición de patriotismo. Si la bandada de sujetos vociferantes que se dicen patriotas se aproximara a esa definición, algo de eso que se sueña como humanismo sería factible. Escribió Camus, a propósito de la resistencia francesa a la ocupación nazi:
“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión. Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión. Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta y en decírselo”.
Uno podría cambiar el término patria por humanidad y patriotismo por humanismo. Y uno podría considerar que ese ejercicio de humanismo es el buen periodismo.
Para no subirse por el chorro, una advertencia: muchos periodistas estaban o están convencidos que el periodismo es la palanca o instrumento para generar un cambio social. Nica. O sea, no. Quienes piensan así exhiben, quizás sin darse cuenta, una arrogancia y un mesianismo temible. Allí no hay duda, ni cuestionamiento. Los cambios los hacen los pueblos, no el periodismo. Tratemos –termino igual como empecé–, tratemos de no pontificar.
3.- Piloto para un espacio radial en el trasnoche. ¡Invito a que me acompañe (en saxo) Nano González!
¿Por qué te premian? ¿Porque ya eres suficientemente viejo? ¿Por qué ya lo que dices son puras boludeces y tus dichos perdieron filo, agudeza, desparpajo, y te repites como un viejo gagá que no dice nada nuevo ni nada que escandalice? ¿Por eso te premian, porque la lengua te la comieron los ratones? O, mejor dicho, ¿porque tu lengua se pudrió, de desprendió, añeja, agria, inútil?
Sobrevuelas un pedazo de tierra, hermoso por lo demás (bueno, hermoso en lo que va quedando de hermoso, porque lo otro ya lo arrasaron) y te dicen: mira, esa es tu Patria. ¿Qué es eso? ¿Una Patria, La Patria, tu Patria? ¿Para despedazarla y repartirla? ¿Para prohibirla, censurarla, amordazarla? Será mejor, entonces, no tener Patria, y ahorrarnos uniformes, paradas militares, desfiles, aniversarios, profesionales ociosos de la guerra. No, no, no; mejor así: que los militares sigan siendo ociosos y que no ejerzan su trabajo. Digo: no a la guerra. Y agrego: mar para Bolivia, y con soberanía.
En cada uno de nosotros habita ese lobo que ve a los otros como ovejas, y quiere devorárselas. Pero no nos engañemos, los lobos son los lobos de siempre. Se les reconoce por el hedor que van dejando sus meados. No trates de domesticar al lobo. Sácale lustre, aliméntalo con carne cruda y no lo retengas cuando llegue la hora de las dentelladas. ¿Se acuerdan de ese coro, auténtico, maravilloso, porque ponía en duda el orden que es, como todo orden, en el fondo, una prisión? El coro decía: ¡va a quedar la cagada, va a quedar la cagada, va a quedar la cagada…!
Nosotros, asesinos. Esa cualidad última es la que se promueve. No veas al otro como un socio, olvídate del concepto de prójimo (salvo cuando vayas a ese teatro vacío que se llama iglesia). Gánate un espacio, desplazando a otro. Es una lógica asesina. Bienvenidos al carrusel de los depredadores. Nuestro futuro está escrito: feliz regreso al canibalismo.
¿Dónde están los que no están? Bueno, yo lo sé, porque así lo siento: en ningún lado, por algo no están. Chau, listo, se acabó… Pero están. En nuestros recuerdos, en la memoria. Me gustaría que estuviera aquí Galo Gómez. Galo Gómez hijo. Romántico y pendenciero, pero tan buen tipo que sus peleas eran pura bondad. Galito, ¿te mataste o te mataron? No, parece que fue la borrachera y el exceso de velocidad. Te mataste, entonces. Te echo de menos.
Luciérnagas en la noche. Bajo los boldos, vuelan encantadas las luciérnagas de mi niñez y juventud. No las vi por años, casi décadas, hasta que una noche reaparecieron. Allí, en la orilla del Bío Bío. ¡Luciérnagas en la noche de nuevo! Como un mensaje que dijera: no todo está perdido, no todo es derrumbe. La sobrevivencia de las luciérnagas como metáfora de la supervivencia de lo hermoso, de los sueños, de que sigan existiendo luciérnagas para los futuros niños.
Y sí… Quisiera volver a ser un niño. Vivir, aunque sin saber, que todas las posibilidades del mundo están abiertas y disponibles para mí. Eso es la niñez: la infinitud de rumbos, la ausencia, por el momento, de condicionamientos, directrices, guías. El primer día de colegio es el primer navajazo a esa infinitud. Quisiera volver a ser un niño, antes del colegio. Niño, niño. Puro horizonte, posibilidades infinitas. Quisiera ser niño. ¡Y sin premio!
Muchas gracias.

domingo, 3 de octubre de 2010

POLÍTICA Y DEPORTES.

El día 2 de octubre de 2010, será un triste recuerdo por mucho tiempo para miles de osorninos, especialmente para los que asistieron al estadio Rubén Marcos Peralta a apoyar a Provincial Osorno y presenciaron en vivo y en directo como nuestro querido club descendía a tercera división.

Se realizarán muchos análisis, algunos responsabilizaran a los dirigentes (que tienen una gran cuota de responsabilidad), otros a los hinchas, a los jugadores, al técnico y a la falta de apoyo de la empresa privada y seguramente en el análisis quedará relegado en un cuarto plano la responsabilidad de quienes dirigen los destinos de la ciudad.

Desde mi perspectiva de hincha y de político, creo que las autoridades, es decir, el Alcalde y el Concejo Municipal, tienen gran responsabilidad en lo ocurrido, no sólo con el futbol sino que también con el basquetbol. ¿En que fundamento dicha afirmación? sin lugar a dudas en la historia antigua y reciente de la humanidad.

Desde los griegos la política y el deporte han estado férreamente unidos. Los griegos, fueron los inventores, de un espectáculo que nos hace vibrar cada cuatro años, como lo son las olimpiadas. ¿Qué buscaban los griegos con ello? Sin lugar a dudas, alcanzar gloria y fama en el ámbito individual y en el ámbito colectivo, que la Polis, demostrará su superioridad ante las demás Polis del mundo heleno. Los atletas vencedores eran recibidos como héroes en sus respectivas Polis.

Y para los que descalifican a la Historia como fuente de conocimiento, ¿se preguntaran y eso o que tiene que ver con la política y el deporte en la actualidad? La respuesta es mucho, hay ejemplos recientes de políticos que han entendido la importancia del deporte. Uno en Chile y el otro en Brasil. En Chile la Presidenta Bachelet, inició un fuerte proceso de apoyo al deporte, sobre todo al futbol, con la construcción de varios estadios nuevos para la realización de un mundial femenino en nuestro país. Estadios que perduraran por muchos años y que serán unos de los signos que identificaran a su gobierno. Como lo ha sido el Estadio Nacional para el gobierno de Alessandri. ¿Y Brasil qué tiene que ver? Bueno, mucho, el Presidente Lula, ha logrado que su país sea el organizador del mundial de futbol 2014 y de las olimpiadas del 2016. No sólo llegaran más turistas a ambos eventos, sino que cada uno de ellos, promoverá más empleo y el desarrollo de nueva infraestructura para el Brasil y una serie de beneficios incalculables en estos momentos. El Presidente Lula, probablemente pase a la Historia de Brasil, como uno de los más grandes gobernantes de ese país.

Ambos gobernantes, Bachelet y Lula, han demostrado un liderazgo y lo más importante han comprendido la importancia que tiene para un Estado el deporte. ¿Y qué pasa en Osorno (nuestra Polis)? Lamentablemente, no se advierte el mismo liderazgo y mucho menos se tiene la visión para comprender la importancia que tiene el deporte para una ciudad. Durante la gestión Bertin, se han perdido dos importantes actividades para la ciudad, primero el Basquetbol y ahora el futbol profesional. Se nos dirá, que son empresas privadas, que persiguen fines de lucro y quizás surgirán otros argumentos, que son parcialmente ciertos y que aceptamos.

Pero ello, es una parte del asunto, porque ambas actividades cumplían un importante rol formativo, que involucra a cientos de personas y un rol de entretención que involucra a miles de personas. Es en este grupo, de personas, en las que debió pensar la autoridad, eran ellos, los que esperaban una actitud más decidida de parte de la autoridad para apoyar ambas disciplinas. Lamentablemente ello no aconteció y la gestión Bertin, guste a quien le guste, pasara a la historia de Osorno, como la gestión en la que se perdió el basquetbol y el futbol profesional.

Al final del día, los únicos que entendieron el espíritu de los griegos y su deseo de alcanzar gloria y fama a través del deporte, fueron los miles de hinchas que asistieron y apoyaron a Osorno el sábado 2 de octubre de 2010 y que como héroes griegos aplaudieron a rabiar a los caídos en el Rubén Marcos Peralta.

domingo, 29 de agosto de 2010

Rahue comuna y el silencio de los “inocentes”.

En los últimos días, el debate sobre la posibilidad de transformar a Rahue en comuna, ha ido alcanzando mayor presencia en los medios escritos, radiales y televisivos locales. Presencia que se ha manifestado, en el respaldo que han entregado las organizaciones ciudadanas y parlamentarios como los Senadores Allamand, Frei y los diputados Ojeda, Hernández y Espinoza.

En la vereda opuesta, entre los que no desean manifestarse se encuentran las autoridades políticas (Concejo municipal de Osorno) elegidas por la ciudadanía osornina y especialmente por lo miles de rahuinos que concurren a las urnas y que muchas veces son determinantes en la elección de cada uno de ellos.

Varios miembros del concejo han manifestado a la prensa local que se mantendrán “neutrales”, frente a un proceso de vital trascendencia no sólo para Rahue, sino que también para Osorno. Lo que llama la atención de dicha posición, es que precisamente, cada uno de ellos fue elegido para representarnos frente a los desafíos que deba enfrentar y asumir nuestra comuna.

Para tratar de entender su posición, revisamos nuevamente la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, principalmente los títulos II y III, que aborda las facultades y restricciones del Alcalde y el Concejo. Para “sorpresa” nuestra, en ninguna parte de su articulado promueve la “neutralidad” de las autoridades ante temas que tengan que ver con el destino de su comuna y por ende de sus representados.

Es más, en el artículo 71 plantea que “en cada municipalidad habrá un concejo de carácter normativo, resolutivo y fiscalizador, encargado de hacer efectiva la participación de la comunidad local y de ejercer las atribuciones que señala esta ley”. Con su actitud, estas autoridades están renunciando a ejercer el liderazgo que le entrega la ley.

Extraña aún más dicha actitud, debido a que los concejales históricamente han solicitado al poder Ejecutivo mayores atribuciones para decidir en materias del gobierno comunal. Tanto es así, que esta solicitud, ocupó un punto central en el Congreso de Concejales realizado recientemente en la comuna de Osorno.

Más grave aún, nos parece la actitud de algunos concejales de no entregar su opinión escudándose y excusándose, en su participación en la comisión organizadora de la consulta del 5 de septiembre. Al respecto, creemos que los concejales no fueron elegidos para desarrollar funciones técnicas (para ello debieran participar en algún concurso e ingresar a la planta municipal), sino que para ejercer liderazgo y para representar a cada uno de sus electores y por ende a toda la comunidad.

Al respecto, el espíritu del legislador es claro, cuando sostiene en el artículo 89, que “a los concejales no les serán aplicables las normas que rigen a los funcionarios municipales, salvo en materia de responsabilidad civil y penal”. Situación que ha sido corroborada por la Contraloría General de la República, en innumerables oportunidades frente a situaciones administrativas que han involucrado a concejales.

Como se aprecia, no hay impedimentos para que el Concejo Municipal, manifieste su punto de vista, ya sea a favor de Rahue comuna o favor de que Osorno mantenga su unidad territorial. Si esta última, es la opción de alguno de ellos, sería importante para los ciudadanos conocer sus argumentos, porque ello contribuirá a profundizar el debate y para que miles de ciudadanos tomen una decisión lo más informada posible.

lunes, 16 de agosto de 2010

CINCO RAZONES PARA RAHUE COMUNA.

Hace un par de semanas, a través de Twitter y dentro del marco de los 140 caracteres que permite dicha red social, manifesté cinco razones por las cuales creo en Rahue comuna. En este sentido, en el presente documento pretendo fundamentar dichas ideas como una forma de contribuir en la discusión por la creación de la futura comuna.

1.- POR SU IDENTIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA DEL RAHUINO.

En la ciudad de Osorno, no existe ningún otro sector que presente los niveles de identidad y pertenencia de sus habitantes con su territorio. Dicho apego, no obedece a razones antojadizas, sino que por el contrario, ellas se fundamentan en a lo menos tres elementos.

Por una parte, no existe ningún territorio del Osorno actual que haya contado con el estatus de comuna, como si lo tuvo Rahue en la década del veinte del siglo pasado. Estatus que los rahuinos han luchado por recuperar desde hace bastante tiempo.

En segundo término, existen elementos geográficos que producen un importante grado de identidad en el rahuino como lo es el Río Rahue propiamente tal. Cuantas veces hemos escuchado en los medios de comunicación nacional, al referirse a Osorno, como la ciudad del Rahue. El río Rahue, es y debe ser el icono en torno al cual gire el desarrollo de la futura comuna.

Un tercer elemento que contribuye a crear dicha identidad, tiene que ver con la homogeneidad de su población o lo que algunos identifican como comuna pobre. Es esta homogeneidad, la que permitirá que las futuras autoridades puedan trabajar tras objetivos comunes.

2.- IMPORTANTE DESARROLLO DE INFRAESTRUCTURA EDUCACIONAL Y DE SALUD.

A partir de mediados de los noventa el país inició un proceso de recuperación/reposición de sus establecimientos educacionales para prepararlos para la jornada escolar completa. En este sentido, en el territorio de lo que será la futura comuna de Rahue, se logró recuperar prácticamente el 100% de los establecimientos educacionales, siendo los últimos en entregarse las escuelas Carlos Condell, Sociedad de Socorro de Señoras e Italia.

Esta situación, permite que las futuras autoridades de la comuna de Rahue, se deban preocupar más por mejorar la calidad de la educación que entregaran dichos establecimientos educacionales. Entendiendo que la educación es una importante herramienta para la superación de la pobreza.

En el ámbito de la salud, en el territorio de Rahue, se encuentran ubicados dos Centros de Salud Familiar (Pedro Jauregui y Carlos Condell) y próximamente se entregará el futuro Centro de Salud Familiar ubicado en el sector Quinto Centenario. Tres centros de salud primaria para atender a sus habitantes. Además, en el sector de Murrinumo, se esta construyendo un Cecosf (Centro Comunitario de Salud familiar).

El desarrollo alcanzado en ambas áreas permite que la futura comuna de Rahue cuente con infraestructura de buena calidad y que la entrega de dichos servicios en un alto porcentaje son financiados con al aporte que otorga el Estado a través de la subvenciones respectivas.

3.- OPORTUNIDADES ESTRATEGICAS PARA EL DESARROLLO DEL TURISMO.

Algunos sostendrán que Rahue al igual que Osorno, no cuenta con recursos paisajísticos importantes para transformarse en un polo de desarrollo turístico, puede que tengan razón, pero se debe tener en cuenta que el desarrollo turístico se produce en diversos ámbitos.

En primer término, las futuras autoridades de Rahue, deberán promover alianzas estratégicas con las comunas costeras como Río Negro y San Juan de la Costa, para aprovechar los recursos existentes en ella. En el caso de San Pablo, también se pueden generar importantes acuerdos estratégicos para aprovechar la conexión del Río Rahue con el Río Bueno y con ello explotar en forma conjunta el turismo en la barra del río Bueno.

En segundo término, la comuna de Rahue, con la integración de los territorios rurales, deberá generar programas de desarrollo turístico en el ámbito del etnoturismo y de turismo rural, incorporando a las comunidades existentes en Forrahue y Cancha Larga, por mencionar sólo algunas.

En tercer término, deberá rescatar su patrimonio arquitectónico presente, sobre todo en Rahue Bajo y producir una integración de ese patrimonio con lugares como la Feria Libre de Rahue, foco de atracción para los turistas que visitan la ciudad de Osorno.

Por último, el municipio debe trabajar unido con el Casino y con el Hotel que se encuentran instalados en Rahue Bajo. Infraestructura que debe ser utilizada para promover grandes eventos, como el reciente Congreso de Concejales. Experiencia que se puede replicar en otros ámbitos.

4.- GRAN POTENCIAL EN RECURSOS HUMANOS.

En la discusión que genera la creación de la comuna, muchos han sostenido la importancia de contar con una población cercana a los 65.000 mil habitantes. Esta cantidad de habitantes representa un enorme potencial de desarrollo para la futura comuna.

En ese enorme caudal de recursos humanos, se encontrarán innovadores en los ámbitos microempresariales, culturales, sociales y económicos y para ello el futuro municipio deberá canalizar y crear los instrumentos que permita a los ciudadanos de Rahue, implementar sus propias iniciativas. En este ámbito deberá aprovechar la sinergía que provoca Osorno.

Además en los últimos años, se advierte claramente, un importante desarrollo de sectores medios que son claramente identificables en su territorio y se está generando un gran caudal de profesionales jóvenes que contribuirán al desarrollo de la comuna.

5.- GRAN PRESENCIA DE ORGANIZACIONES TERRITORIALES Y FUNCIONALES.

La gran cantidad de organizaciones sociales presentes en el actual territorio de Rahue, que abarcan los ámbitos culturales, deportivos, sociales, serán un importante factor de desarrollo para la futura comuna.

Sostenemos que serán factor de desarrollo, porque las futuras autoridades deberán promover la participación de la ciudadanía en los diversos ámbitos de desarrollo, no sólo a través de los mecanismos que establece la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, sino que también deberán generar los presupuestos participativos y que la ciudadanía participe y priorice los proyectos que se presentarán a los fondos regionales.

Los instrumentos como el Plan de Desarrollo Comunal y el Plan Regulador de la comuna, deben contar con una amplía participación, porque en una comuna naciente, esos instrumentos serán la base de desarrollo. Además, por primera vez, Rahue contará con instrumentos de planificación pensados para su territorio, desde su territorio y no como sucede en la actualidad, que pasa a ser un actor más en el desarrollo de Osorno.

Por último, el desarrollo de Rahue, no sólo deberá sustentarse en el ámbito urbano, sino que deberá considerar un Plan de Desarrollo Territorial, para toda la comuna, involucrando activamente a los sectores rurales que formaran parte de la nueva comuna.